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Saturday, 21 April 2018

CRÍTICA: Un lugar tranquilo - Te dejará sin palabras




Un Lugar Tranquilo ( A Quiet Place) es la gran sorpresa de este año. Una película de suspense fresca que tiene un montón de aspectos positivos, pero el principal de ellos es el mismo concepto del film. 
Un argumento inquietante que se presenta en un escenario caótico donde el sonido es un personaje más de la película. Tanto lo que oímos como lo que no oímos es lo que construye la tensión de cada escena. Por este motivo os aconsejamos ver este film en una sala lo más silenciada posible y evitar ante todo comer palomitas mientras la veis. 


John Krasinski realiza su debut como director por la puerta grande. Tanto él como su esposa Emily Blunt resultan ser los grandes pilares de Un Lugar Tranquilo.

Es precioso de ver como un matrimonio consigue un trabajo en equipo donde ambas partes se benefician. Krasinski dirige con confianza y gran acierto a Blunt, pero es precisamente ella la que le regala a su esposo maravillosos planos con gran peso emocional gracias a su interpretación. Emily Blunt está increíble en este papel. 

La fotografía ofrece colores llamativos y contrastados, se consigue una atmósfera que cabalga entre cálida y otoñal como oscura y agobiante. Un aspecto virtuoso del film es que cada escena silenciosa tenga pequeños detalles cotidianos que cuenten ingente información.

Se siente empatía con la familia protagonista, es verdad que se usan trucos para lograrlo pero es precisamente la brillantez de esos trucos lo que hace que el espectador se sobrecoja de principio a fin.

El único lastre que se puede observar es algún que otro diálogo genérico con cursileria facilona pero no se sienten molestos ya que no dejan de reiterar el mensaje de amor y unión familiar que quiere transmitirnos Krasinski.

El conjunto hace un film solido, que construye la tensión de la misma manera que Spielberg la hacía en sus mejores obras y cuyo climax final bebe de directores como Hitchcock o Shyamalan. Te guste el terror o no, esta película merece su visionado por todo el ingenio que desprende en cada secuencia. 


TRÁILER



Reseña realizada por Jorge Soteras



Friday, 16 March 2018

CRÍTICA: Tomb Raider - Acción (de la buena) sin muchas pretensiones

Quince años después de la segunda película basada en el personaje de Lara Croft, Warner Bros recupera el popular personaje de ficción que saltó a la fama gracias a la exitosa saga de videojuegos iniciada en 1996, la cual sumará un título más a su haber en septiembre de este mismo año con la nueva entrega Shadow of the Tomb Raider.

Tal fue la popularidad de este personaje en sus primeros años, que sirvió para que Paramount se interesara por él y rodara Lara Croft: Tomb Raider (Simon West) en 2001, y Lara Croft Tomb Raider: La cuna de la vida (Jan DeBont) en 2003, ambas entregas protagonizadas por Angelina Jolie (El intercambio, Inocencia interrumpida). Sin embargo, una crítica no demasiado benevolente y unos resultados en taquilla más que mejorables hicieron pensar que ya habría sido suficiente. Hasta ahora.

En esta nueva entrega a modo de reboot, Tomb Raider se basa en el videojuego Tomb Raider Survivor del año 2013 (noveno título de la saga). En lo que es estrictamente la película, Lara Croft emprenderá un viaje con destino a una isla lejana y desconocida en busca de su padre (desaparecido desde hace años), y de uno de los misterios que este se dedicó a perseguir.



Roar Uthaug (La ola, Escape), director noruego que no posee en su haber películas realmente populares para el gran público, es el elegido de Warner para volver a darle vida a este famoso personaje. Ciertamente, desde el punto de vista de la dirección no se pueden sacar grandes conclusiones. Es un trabajo genérico y poco destacable, propio de blockbusters de los últimos tiempos. En este caso, parece bastante claro que estamos ante una película de estudio más que de director (no parece que haya tenido mucha libertad creativa), lo que podría explicar la elección de un director sin experiencia en grandes proyectos hollywoodienses.

Como adaptación de un videojuego que es, quizá no se pueda pedir un guion especialmente innovador o una trama que inventara algo nuevo dentro del género de aventuras y exploración, pero la realidad es que la película no aporta nada que no se haya visto (tampoco parece que lo pretenda). Es un conflicto tratado una y mil veces, recordando sin ir más lejos (salvando las obvias distancias) a la trama prototípica propia de cualquier entrega de la popular saga Indiana Jones. Un protagonista, un misterio o poder extraordinario (a veces con toques de fantasía), y un antagonista que pretende utilizar ese poder o elemento con malas intenciones y para su propio beneficio.

Hablando de elegidos, Alicia Vikander (Ex-Machina, La chica danesa) es la encargada de recrear a Lara en su vuelta a la gran pantalla. Decir que defiende el personaje con entereza se queda corto, pues, interpretativamente, es lo único que resalta y merece la pena de la película. El resto del reparto (con nombres como Dominic West o Walton Goggins pero muy secundario) podría no haber estado y la cosa no habría cambiado en demasía (entiéndase bien la anterior afirmación). El protagonismo que se le da a Vikander es total, las intenciones de que ella sea el eje sobre el que todo gira son claras. Y es que ella está tan convincente, que nos surge la inquietud de cómo sería si su carrera tomara otros derroteros, en papeles como los hechos hasta la fecha en producciones menos comerciales.

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Y es precisamente de su mano de la que vienen los mejores momentos de la trama. Las escenas de acción pura son numerosas (con una o dos de muy buen nivel y siempre con ella de protagonista absoluta), y la colocación de estas provoca que la película se haga realmente liviana. Estas escenas (que aportan una tensión muy necesaria en el desarrollo de la historia) probablemente sean lo más memorable de la cinta, junto a un misterio que aporta cierta cuota de fantasía y que, si bien es cierto que cuando comienza a tratarse puede sacar de la película a más de uno, posteriormente se trata de forma acertada y en su justa medida, no permitiendo que se apodere en ningún momento de la trama y de la resolución final.

Con un presupuesto de 94 millones de euros (una apuesta seria de Warner Bros) habrá que estar atentos a si los resultados en taquilla satisfacen las expectativas del estudio, y si la respuesta del gran público concuerda con los planes que tienen a futuro para Alicia Vikander. Como reboot y reinicio del personaje tras tantos años alejado del foco mediático (cinematográficamente hablando), el intento por recuperarlo es bastante aceptable, pero nada excepcional.

Pese a no aportar nada original, Tomb Raider es un disfrute que pide poco a cambio. Tomb Raider es acción de buen nivel. Tomb Raider es Alicia Vikander.

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Tomb Raider se estrena hoy 16 de marzo en cines.


Artículo realizado por Diego Senso.

Tuesday, 13 March 2018

CRÍTICA: The Cured (15 MUESTRA SYFY DE CINE FANTÁSTICO)



Este pasado fin de semana tuvo lugar en el Cine de la Prensa Madrid la decimoquinta edición de la Muestra de cine fantástico de Syfy, que cada año trae una selección de películas del género ciencia ficción aún no estrenadas en España, algunas de las cuales cuentan con un buen recorrido previo por diversos festivales cinematográficos internacionales.

Entre las películas más destacadas que trajo esta Muestra se incluyen, evidentemente, las películas que abrieron y cerraron este fin de semana sci-fi en Madrid. La inauguración corrió a cargo de la película Un pliegue en el tiempo, dirigida por Ava DuVernay (Selma, Enmienda XIII), que fue proyectada el jueves noche y al día siguiente era estrenada en los cines de toda España. Película que no ha obtenido buenas críticas en el fin de semana de su estreno pese a contar con un reparto muy destacable con nombres como Chris Pine, Oprah Winfrey o Reese Witherspon (primer trabajo tras su genial papel en la primera temporada de Big Little Lies), entre otros. 

Por contra, la película que cerró la Muestra con su pase del domingo noche fue Pacific Rim: Insurrección, película dirigida por Steven DeKnight (primera película tras producir y dirigir capítulos de series como Smalville o la más reciente Daredevil) que cuenta con John Boyega (Detroit, y las dos últimas entregas de la saga Star Wars) en su papel principal y que viene tras la anterior Pacific Rim, dirigida por el recientemente oscarizado director Guillermo del Toro. Otros títulos también sonados fueron How to talk to girls at parties (con Nicole Kidman), Mayhem (protagonizada por Steve Yeun, famoso por su papel de Glenn en la serie The Walking Dead) o I am not a witch, entre muchas otras.

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Una de las películas más interesantes que se pudieron visionar fue The Cured, ópera prima del director David Freyne, que se sitúa por primera vez frente a la dirección tras una larga experiencia previa en el mundo del cortometraje. Primera proyección de la cinta en España, y de la que de momento se  desconoce si tendrá un estreno comercial en salas españolas. Película irlandesa que llega a esta muestra tras haberse paseado por los festivales internacionales de Toronto (9 septiembre de 2017 con su estreno oficial), Londres o Estocolmo entre otros lugares, en los que ha dado que hablar en cierta medida.

The Cured se sitúa en un mundo en reconstrucción años después de sufrir una epidemia de un virus zombie que se llevó consigo a gran parte de la población, pero para el que se ha hallado una cura que da la posibilidad a los infectados de volver a la normalidad de forma casi completa. 

A "los curados", una vez superado el tratamiento, se les intentará reinsertar en la sociedad, algo que ciertos sectores de la población verán con malos ojos, teniendo que vivir prácticamente como parias (en la mayoría de casos) y pertenecer a un escalafón social inferior que el de los ciudadanos que no llegaron a ser infectados.

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En pocos minutos, la película crea una atmósfera y contexto perfectamente adecuados. Lo hace fácil (con la complicación que esto tiene). Se hace sorprendentemente sencillo entrar a entender la situación y las connotaciones existentes, así como las inquietudes e intranquilidades de cada grupo de personas dentro de esa sociedad. Los "curados" serán reinsertados tras haber superado la infección. A partir de aquí, volverán a una vida que nunca será igual a la que solían tener, por muy acomodada que esta fuera. Tendrán que desempeñar los trabajos que nadie quiere, y tendrán que vivir donde puedan (o les dejen) y todo esto con la desaprobación de un sector que no ve como buena la idea de que los que anteriormente estuvieran infectados (tras las atrocidades que, inconscientemente, cometieron) vuelvan a estar entre ellos. Los "curados" habrán perdido sus empleos, sus vidas, y hasta sus propios familiares renegarán de ellos. 

Y es aquí donde empieza la trama, con dos "curados" (Senan y Conor) encarnados por Sam Keeley (Operación Anthropoid, Un lugar donde quedarse) y Tom Vaughan-Lawlor (serie Peaky Blinders, Infiltrado) respectivamente, que vuelven tras superar la infección. Quien completará el reparto será Ellen Page (Origen, Juno) como Abbey, cuñada de Conor que perdió a su novio en el brote del virus que hubo años atrás.

Al trío actoral no se le puede poner ni un solo pero. Ellen Page (que también produce la película)  está absolutamente convincente, y en alguna que otra escena en la que se le exige algo más de la cuenta, defiende el papel solventemente. Sus dos compañeros de reparto están también a un muy buen nivel y a la altura en todo momento, siendo Sam Keeley quien toma el rol de auténtico protagonista de la película.

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Uno de los puntos más destacables es,  sin duda, la vuelta de tuerca que Freyne (también firma el guion) le da a la temática zombie. Muchas son las producciones de este género, pero no en muchas se puede ver un proceso de curación y recuperación de la humanidad de estos. Y traido por esto, otra cuestión a  recalcar es el tratamiento de la discriminación bajo la temática zombie, donde aquellos que han sufrido el virus son los apestados, a los que la sociedad quiere apartar. Esto es, en definitiva, el tratamiento de problemas sociales, algo que no se suele estilar en este tipo de producciones.

Quizá solo por eso ya se hace recomendado el visionado, pero no se queda ahí. Freyne crea una ambientación con la que imprime tintes oscuros a la trama (con momentos de alta tensión y ciertos sustos que en algún caso se sienten como bastante gratuitos e innecesarios)  y crea un clima incómodo entre ciertos personajes que irá en ascenso con el paso de los minutos hasta que se dé el (quizá necesario) estallido.

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Y  sorprendentemente, es ahí donde la película más pierde. En un último acto en el que la originalidad se queda en segundo plano (al ser una forma de cierre que cualquier título del estilo tiene, y que es hasta requerida por el espectador) y se toma la vía de la acción y del ritmo elevado que se mantiene hasta la conclusión.

The Cured no es una película de género zombi más. Se muestra tremendamente sólida y convincente y no deja de serlo durante sus casi cien minutos de metraje, algo que tiene mucho más valor teniendo en cuenta el intento (se puede decir que exitoso sin miedo a equivocarse) de hacer algo diferente en una temática en la que ya parece estar todo escrito.


Artículo realizado por Diego Senso.



Wednesday, 7 March 2018

CRÍTICA: Mute - Otro quiero y no puedo de Netflix



Netflix vuelve a la carga con otra gran producción, dispuesta a seguir dando que hablar y a hacerse poco a poco un hueco en el panorama cinematográfico actual desde la pequeña pantalla. Tras el descalabro en cuanto a crítica de The Cloverfield Paradox, la plataforma llega dispuesta a redimirse con Mute, otra cinta con claros tintes de ciencia ficción, dirigida por Duncan Jones (Moon, Código fuente) y escrita por este mismo junto a Michael Robert Johnson (Sherlock Holmes, Pompeya).

Mute se sitúa en Berlín, año 2056. En este futuro relativamente cercano y distópico se encuentra Leo, personaje mudo interpretado por Alexander Skarsgard (conocido por series como True Blood o la primera temporada de Big Little Lies) quien comenzará una exhaustiva búsqueda por los bajos fondos de este Berlín futurista después de la desaparición de su novia, encarnada por Seyneb Saleh.

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Pese a que la premisa pueda parecer, en principio, interesante, la ejecución sin duda alguna no está a la altura. Si bien es cierto que se pueden rescatar elementos destacables de ambientación de dichas sórdidas profundidades de la ciudad, la trama se queda en un nivel muy inferior. Y es que si algo no falla nunca en las producciones Netflix es el alto nivel de producción, y en este caso no se puede decir que sea una excepción. Sin embargo, esto también tiene sus desventajas, y es que en el caso particular de esta película, ni el guion ni actuaciones están al nivel.

Duncan Jones, director de grandes títulos como los anteriormente citados, pasa sin pena ni gloria en cuanto a dirección. El guion es otro cantar. Según avanza la historia se van acumulando los momentos erráticos y casi ningún personaje se salva de algún dialogo absurdo o trillado (salvo Skarsgard por razones obvias de su personaje).

La trama ya por eso se hace inestable en ciertos momentos, y el reparto no ayuda. La gran mayoría de este son actores poco contrastados, y en general ninguno está a la altura de una producción de este nivel. Hasta Paul Rudd (Ant-Man, Las ventajas de ser un marginado) se contagia de esta mediocridad en su personaje en una actuación más que discreta y un personaje que definitivamente no le hace justicia. 

Quizá, la única buena noticia en cuanto a actuaciones es el propio protagonista, pese a su expresión facial casi invariable en toda la película,  y para el que la imposibilidad de hablar,  más que hacer el personaje interesante, consigue beneficiarle al no ser objeto de esos problemas de guion comentados, además de que,  como la mayor parte del desarrollo de su acción se mantiene al margen del resto de personajes, no recibe el vicio de estos. Se puede decir que Skarsgard cumple de forma aceptable,  algo que, sin ser demasiado destacable, le sirve (por lo menos) para estar por encima de sus compañeros de reparto. 




Un thriller de buena producción que mantiene un ritmo de acción bajo durante la totalidad de la cinta (lo cual no es necesariamente malo) donde prácticamente los momentos de acción pura no existen, y que hasta en la resolución del conflicto principal se mantiene. Resolución que, dicho sea de paso, es ofrecida de forma parcialmente sobrevenida, inesperada, y con escasas explicaciones. 

Mute es un nuevo intento sci-fi de Netflix por llevar su cine a un escalafón relevante dentro de la industria actual. Un querer que, de momento, no acaba de ser poder. Pero no cabe duda de que lo seguirán intentando. 

Mute está disponible en Netflix desde el 23 de febrero.


Artículo realizado por Diego Senso.

Monday, 5 March 2018

CRÍTICA: Transformers: El Último Caballero - El desguace se vende




Que Transformers haya llegado a una quinta entrega no tiene sentido.

Imaginad un concepto en el que en 2007, Hollywood, siendo metafóricamente un museo de arte moderno, acoge una disparatada idea para una exposición.

Un extravagante artista y director llamado Michael Bay propone hacer escultura hecha con chatarra, que consiste en la adaptación al cine de unos juguetes que esencialmente son robots que se transforman en coches. La obra es básicamente eso, chatarra. Pero es algo nunca visto en una exposición, y la gente acude eufórica. 
Los niños de la sala, cual babuinos, agitan sus brazos y aúllan demandando souvenirs de la obra. El merchandising está ya todo vendido.

Esto es Transformers. Un guilty pleasure de servidor, que aún sabiendo de sus fuegos de artificio y cuñadismo rancio, se deja embaucar por esta fantasía con tintes de película de la era ochentera de Spielberg.

Después del éxito de la exposición, el museo quiere montarse en el dólar, por lo que vuelven a contar con el mismo artista.
Pero Michael Bay  ha perdido a su musa sepultada entre explosiones y planos con slow motion. El artista muy perezoso coge la misma escultura de chatarra y decide darle una capa de pintura nueva para presentarla en su próxima exposición.
La gente acude igualmente pese a ser la misma escultura de chatarra. A Bay cuyas corneas han sido sustituidas por el símbolo del dólar, sigue exhibiendo la misma chatarra cambiándole el color una, otra y otra vez . Y por su puesto los visitantes como borregos siguen acudiendo a esa exposición.

Reseñar esta película equivaldría a reseñar cualquier entrega anterior porque prácticamente NADA cambia. 
"La nueva temporada de Westworld no podía pintar peor"

La trama repite en aspectos generales lo ya visto en la saga, con el ejercicio mental más perezoso que haya visto en el proceso de creación de una historia. No me malinterpretéis, no es que sea malo que existan reiteraciones en una saga. Regreso al Futuro o Harry Potter, hace un buen uso de ellas. 
Lo malo es cuando estas repeticiones no tienen un nuevo giro o enfoque y lo único que hacen es repetir la fórmula con tal de salir del paso. 

Prácticamente podrías coger cualquier escena de acción de Transformers 5, sustituirla por alguna de una entrega anterior y nadie se daría cuenta en el montaje.
De nada sirve que me vendan esta película como pseudo reboot , de nada me sirve que cambien la tipografía del título o a los protagonistas cuando mismamente tienes el mismo cóctel de héroe alelado, acompañante florero, robots haciendo coñas relacionadas con la cultura pop, duración excesiva, limpieza de sable al ejército y el mismo mcguffin del artefacto que lanza un portal hacia el cielo.

Esta película es excesiva y pueril en todos los aspectos, parece que haya sido concebida por un adolescente hormonado. El espíritu fallero de Michael Bay hace que lo primero que aparezca en pantalla sean literalmente explosiones saliendo del logo de Paramount. Tenemos un original y contradicho prólogo estableciendo a los Transformers en la época medieval  (aunque en la primera entrega establecieron que su primer acercamiento con la cultura humana fue gracias a internet) pero a partir de ahí, lo que sigue son escenas de relleno que ralentizan la trama haciendo que el espectador pierda interés en ella.

En el principio te establecen la subtrama de Izabella  (Isabela Moner), una niña huérfana acogida por transformers, que entabla amistad con  Cade Yeager (Mark Wahlberg) para luego ser olvidada y volver a retomarse de manera perezosa en el desenlace de la película. 
La escritura de este personaje es igual de deleznable que el resto de personajes femeninos en esta película. Y es que Michael Bay solo tiene dos movimientos al dirigir películas: “Sexualizar planos” o “Explotarlos”. De nada me sirve que me presenten a estas mujeres como supervivientes fuertes o inteligentes, si luego su único cometido es señalar su soltería, mostrarlas con escote o como interés romántico (intercambiable por interés frungible).

Es increíble que se pueda llegar hasta la sexualización de una menor. Hay una escena en la que un grupo de chavalines,sacados de un rip-off de Stranger Things, nada más ver a Izabella intentan ligar con ella.  De hecho esta acción tiene más minutos en pantalla que el supuesto impacto emocional de ella con su familia robótica adoptiva. 

Otro caso de grave del manual “Cómo no escribir un personaje femenino” es el personaje de Laura Haddock. Se presenta como una profesora de historia medieval en Oxford,  que da speechs motivacionales pretenciosos aun siendo una visita escolar guiada.
Hasta ahí tiene un pase, pero es llegar el personaje de Mark Whalberg y todo es centrarse en una cansina batalla de sexos, en la que la única conclusión que se saca es que ella lo que necesita es cazar un hombre. Pero no un hombre cualquiera, necesita uno con el que tenga cero química y a ser posible cuya relación sea lo más forzado de la película. Y estamos hablando de una película en la que salen robots extraterrestres luchando contra nazis.


Los transformers, que son uno de los reclamos de este film (por el amor de dios, esta saga lleva su nombre de titulo), se presentan como un escaparate de personajes en los que apenas se profundiza o se tiene un amago emocional. Directamente llegan, se presentan, hacen algún chiste o explotan algo y desaparecen de escena.
Hay casos sangrantes como el grupo de Decepticons que son presentados con un montaje de presentación a lo Escuadrón Suicida que se siente muy metido con calzador. Que una película tenga que copiar a Escuadrón Suicida, es el suicidio cinematográfico por antonomasia.  Luego está la subtrama de la "traición" de Optimus Prime que no afecta en nada a la historia ni a él mismo, haciendo que sea un simple relleno. De hecho, la resolución de esta subtrama se resuelve de una manera que imita demasiado al momento “Save Marthaaaaaaa!” de Batman V Superman.


Luego por ahí anda un desubicado Anthony Hopkins, que aunque ofrece momentos cómicos gracias a su sublime presencia, nunca se llega a discernir si está actuando o le han pillado encocado en el rodaje.

En términos generales, Transformers 5 es una película sinvergüenza en cuestión de querer ganar dinero. Es un "meta-product placement" en sí misma, un producto que vende productos que vende otros productos. Se promociona como algo nuevo, como el último desenlace de la franquicia y luego es un sonrojante copypaste que tiene la osadía de tener escenas postcreditos para realizar futuros spin-offs y secuelas.


La nueva capa de pintura no ha sido suficiente para disimular el montón de chatarra que nos pretenden vender.

Características técnicas del Blu-ray SteelBook:


AudioInglés - Dolby Atmos
Castellano - Dolby Digital 5.1
Francés - Dolby Digital 5.1
Italiano - Dolby Digital 5.1
Japonés - Dolby Digital 5.1
SubtítulosInglés, Castellano, Francés, Italiano, Árabe, Checo, Chino, Coreano, Danés, Eslovaco, Estonio, Finés, Griego, Hebreo, Hindi, Húngaro, Holandés, Islandés, Letón, Lituano, Malayo, Noruego, Portugués, Rumano, Ruso, Sueco, Tailandés, Turco, Ucraniano, Inglés para sordos






Extras

Blu-ray
  • Fusión mitológica.
  • Crear la destrucción: en la planta de Packard.
  • Subiendo en el escalafón.
  • Descubriendo el desguace.
  • Con la realeza: Transformers en Reino Unido.
  • Motores y magia.
  • Paisaje alienígena: Cybertron.
  • Otro pedazo de peliculón.

















TRAILER






Reseña realizada por Jorge Soteras

Friday, 2 March 2018

CRÍTICA: Héroes en el Infierno - Un emotivo tributo entre las ascuas


No nos vamos a engañar, hay películas cuyo título describe su concepto.  Payasos asesinos del espacio exterior supone carne de serie B. Un título con una acción acabada en "por pelotas" o "como puedas" alude a una comedia chorra. Si en el título evocado por palabras impactantes , se hace mención a que nuestro norteamericano "prota machote" o pelotón temerario es acompañado de un riesgo, hablamos de una americanada de acción. 

Desaparecido en combate, El Héroe y el Terror, El Mensajero del Infierno, Los Luchadores del Infierno, Nacido para matar , son títulos donde la testosterona, las barras y las estrellas se funden en explosivo cóctel que ameniza cualquier tarde de domingo.

Héroes en el Infierno efectivamente es un título de una americanada. Pero ante todo una americanada emotiva.

Basada en la historia real sobre el cuerpo de bomberos de Granite Mountain que tuvieron que lidiar al incendio forestal que asoló Prescott, Arizona, en junio del año 2013, este film dirigido por Joseph Kosinski se centra en las vivencias de los bomberos durante su lucha contra este horrible incendio.

En este cuadrilla de bomberos se recalcan las figuras del jefe Eric Marsh  al que da vida Josh Brolin y el novato Brendan McDonough, interpretado por Miles Teller.

Es una película que destaca gracias a las actuaciones soberbias de sus intérpretes. Actuaciones con gran carga emocional , brillando en escenas cotidianas pero que sin embargo se ven algo lastradas por el manido guión.

Parece que estemos ante un film sensiblero de 2003, con situaciones tópicas y frases altilocuentes para el tráiler de la película. Compite a un nivel entre Brigada 49 y World Trade Center.

Y es que Josh Brolin parece el capitán Ahab de Moby Dick versión cortafuegos. El jefe de los bomberos hotshots se planta frente al valle incendiado a hacer soliloquios pretenciosos sobre su continua lucha. 
La grandilocuencia barata se ve en muchos diálogos, como el de la oscarizada Jennifer Connelly y Andie McDowell, aquí relegadas a meras esposas de los bomberos, donde suena la frase "No es fácil compartir a tu hombre con el fuego", una frase que solo tiene sentido en los grandes y libres Estados Unidos de América.
Porque admitámoslo, tu vecina Mari José del 3º B no le suelta tan pancha a su vecina Amparín lo difícil que le resulta compartir a su Vicente con el fuego.
No es fácil compartir a tu hombre con el Mercadona.

Pero tópicos aparte, la película intenta describirnos una cotidianidad entre los héroes. No es Los Vengadores, no hablamos de superhéroes. Esto va de gente corriente con familias, que solo quieren ganarse unas perras haciendo su peligroso trabajo. En ese sentido la película acierta mostrando escenas familiares en barbacoas y en sus casas. Pero sin embargo a la vez intenta normalizar una camaradería masculina tóxicaEs verdad que estamos ante personas reales con sus pros y contras, no son perfectos pero de nada sirve justificarlo porque son héroes. Los héroes aún con sus fallos han de inspirar.
El equipo de bomberos presenta unas personalidades rancias, agresivas y a veces algo crueles. El personaje de Miles Teller recibe un acoso brutal sin merecerlo solo porque es el novato. Esta película repite una y otra vez ese imaginario colectivo de la América profunda, donde solo los machotes más bocazas y las féminas más calladas representa  el status quo del triunfo.

Prueba de ello es ver la estampa de Jeff Bridges,con sombrero de cowboy en mano. Su Notísima se planta en caballo por el paísaje de Arizona bajo su contemplativa mirada pareciendo un anuncio de Marlboro andante.
Los diferentes y amplios registros actorales de Jeff Bridges a través de sus sombreros

Ya que la boscosa vista de Arizona, es otro de los pilares de esta película. El bosque es presentado como un elemento importante en la vida diaria de los protagonistas, un gran acierto que se acentúa con la fotografía de Claudio Miranda (La Vida de Pi) que ofrece algunos planos preciosos.

En resumidas cuentas es un film entretenido, con un final algo brusco, más aún si desconoces la historia en la que se basa pero que deja algunas escenas muy efectivas en virtud de sus actores. Merece la pena verla como tributo a esos héroes desconocidos, pero su maniqueísmo es su peor baza.



TRAILER





Reseña realizada por Jorge Soteras

Saturday, 24 February 2018

CRÍTICA: Puertas abiertas




Netflix es una empresa estadounidense que nos permite ver series, documentales y películas online en el lugar y a la hora que queramos. Cuenta con grandes series y películas de producción propia como por ejemplo Por 13 razones, Narcos y Daredevil entre muchas otras. Cada vez cuenta con más suscriptores y más fans de sus series y películas.

Puertas abiertas es una película de terror dirigida por MattAngel y Suzanne Coote.
Trata sobre una madre y su hijo que tienen que mudarse durante un tiempo a una casa en las montañas. Todos los domingos se deberán marchar durante unas horas puesto que es la hora de puertas abiertas, hora para que los interesados en comprar su casa puedan verla tranquilamente. Al cabo de los días empezaran a suceder cosas extrañas que inquietará a los alojados en la casa.




El reparto de la película es escaso puesto que la película se utiliza pocos personajes.

Dylan Minnette da vida a Logan, un joven que presencia la muerte de su padre.

Pierce Dalton hace el papel de madre de Logan. En la película se llama Naomi.

Aaron Abrams interpreta al padre de Logan, llamado Brian Wallace. Este muere atropellado en presencia de su hijo.

Patricia Bethune, llamada Martha en la película, es la vecina de Logan y su madre en la nueva casa donde se trasladan temporalmente.

Leigh Parker es el agente inmobiliario llamado Ed. Su trabajo consiste enseñar la casa todos los domingos durante la jornada de puertas abiertas a los interesados en comprarla.

Paul Rael interpreta al plomero que asiste a la casa para solucionar problemas de la caldera cuando el agua sale fría.



·El asesino podría ser algunos de los personajes nombrados anteriormente.

·El extraño comportamiento de Martha hace que sospechemos de ella. Además, ella sabía quiénes iban a ser los nuevos inquilinos de la casa.

·El plomero también podría ser el asesino ya que le comenta a Naomi que ha estado mucho en la casa y entiende mucho de la caldera que es lo que trae más problemas en la casa sin ningún motivo.

·Podríamos sospechar de Ed por mostrar una actitud despistada la cual podría ser la máscara de un asesino para que no sospechen de él.

·También Logan podría vivir una realidad incierta tras la muerte de su padre por un trauma.

Al final de la película se puede observar un coche que se dirige hacia otra casa, lo cuál te hace tener más dudas sobre quien es el asesino y sobre hacia donde se dirige, ya que se desconoce la identidad de su conductor. Quizás se dirija hacia otra casa en venta.
No hay ninguna forma posible de atar cabos para saber quién es el asesino o cuál es la causa de éste para acabar con la vida de sus víctimas. Si el propósito de los directores era desconcertar a los espectadores y hacer que se preguntaran todo el tiempo por el asesino, entonces lo han conseguido, pero eso crea confusión y frustración en los espectadores.

Realizado por: Mónica Marín Flores

Thursday, 22 February 2018

CRÍTICA: Gorrión Rojo - Desde Rusia con agror


Basada en la novela de espionaje de Jason Matthews, la cinta corre a cargo de la dirección de Francis Lawrence, que recupera la atmósfera de aquellos añejos films de intriga sobre la Guerra Fría

Jennifer Lawrence, que ha coincidido anteriormente con Francis Lawrence en Los Juegos del Hambre, encarna a Dominika Egorova que por azares del destino es reclutada contra su voluntad para ser un “gorrión”, una espía del servicio de seguridad ruso  adiestrada en la sedución.  Uno de los objetivos de Dominika es un agente de la CIA interpretado por Joel Edgerton,llamado Nate Nash  que maneja la infiltración más confidencial de la agencia en la inteligencia rusa. Ambos agentes caerán en una espiral de amenazas, engaños y atracción sexual que pondrá en peligro tanto sus carreras como la seguridad de sus respectivos países. 
¿Para cuando una película de James Bond seduciendo cincuentones corruptos?

Estamos ante un film muy crudo, provocador y con escenas explícitas. Los gorriones tanto mujeres como hombres  deben desprenderse de todo prejuicio y dignidad hacia sus cuerpos,por lo que el tema del el sexo es abarcado de una manera fría y perturbadora en ciertos momentos. Probablemente este aspecto ayude a recalcar la denuncia social en los tiempos actuales, con movimientos como el #MeToo. Este film lanza un visibilización del acoso heteropatriarcal. Es verdad que también hay gorriones masculinos, pero solo el personaje de Dominika sufre toda clase de violaciones y abusos de poder por parte de varones.

En cuanto a Dominika, Jennifer Lawrence está magnífica, ella aporta cuerpo y alma a una desgarradora interpretación que sobrecoge en escenas clave. El resto del reparto cumple aunque un pequeño aspecto negativo que tiene es que debido a la cadencia de determinados acentos rusos, no se desconecta del todo la sensación de estar viendo actores americanos o británicos haciendo de rusos.

Y es que probablemente esto sea también un problema del libreto ya que no deja de ser una visión globalizada y hollywoodiense sobre el servicio de espionaje ruso. El tratamiento no se trata con la misma seriedad o sutilidad, todo lo que nos están contando en esta película ya se ha abordado en otras historias de una manera mas sofisticada y creíble anteriormente.  
La "sutilidad" de Gorrión Rojo.

Hablamos de un film que es un thriller serio y pausado, no hay acción con un cometido visual o estético como en Kingsman o John Wick, la historia está repleta de situaciones crudas y de diálogos asentados en la realidad, pero que en algunos momentos se torna de manera exagerada o caricaturizada. 

Hay personajes con cargos importantes que toman decisiones contraproducentes o cambios de tono algo torpes.  La protagonista tiene una evolución abrupta, su transición de bailarina a espía con sangre fría es algo tosca y no se toman suficiente tiempo en pantalla para mostrar esa evolución.

Se ve cierta dificultad al intuir las intenciones porque en ciertas escenas te presentan el sexo de una manera cruda y fría, mientras que en otras te lo presenta en una supuesta "actitud romántica". Es algo confuso en cuanto al tono en que se acoge, sobre todo en cierta escena con el personaje de Mary-Louise Parker cuyo tono abordado llega a incomodar más que las escenas sexuales.

En general la película tiene una narración dificultosa de ver en ciertos aspectos, sobre todo en un primer visionado, ya que constantemente hay giros en la trama. Algunos muy inteligentes y otros embarullados.  Hay escenas en las que se toman decisiones con intenciones ocultas, por lo que no sabes del todo si estas decisiones las apruebas o comprendes, por lo que es complicado de empatizar con las acciones de la protagonista y algunos personajes. Es una película que continuamente pide atención al espectador.

Comienza con un arranque prometedor, un montaje acertado y amenizado con la banda sonora evocadora firmada por James Newton Howard , con una fotografía elegante y un sonido muy efectivo en situaciones clave. El film con una factura técnica correcta, te mantiene en constante tensión pero acaba poco a a poco perdiendo fuelle en su final (o finales).

Gorrión Rojo es un thriller pasable, con retazos estimulantes y de brillantez gracias a la actuación de su actriz protagonista, pero que practicamente no aporta nada nuevo al panorama.


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Reseña realizada por Jorge Soteras