CRÍTICA: TONI ERDMANN


Una comedia por desesperación
  Crítica de Toni Erdmann (Maren Ade, Alemania, 2017).

Haciendo un breve repaso por la filmografía de Maren Ade, empezamos claramente con su opera prima: "Los árboles no dejan ver el bosque" un estudio muy interesante sobre la integración social, la continuó con "Entre Nosotros" trabajando está vez —según sus propias palabras— acerca de la vida interior de una relación amorosa. Después de siete años vuelve con la que tiene todas las papeletas de convertirse en la película que le conceda un espacio en la memoria colectiva. Y no gracias a llevarse todos los festivales europeos existentes, tampoco por ser la favorita a los Óscars por película extranjera; si no por colarse en tantas pantallas del mundo, ser un éxito para el publico (desafiando esos temibles 162 min de metraje).

"Un director de cine juega su partido en el rodaje, no después...". Me pareció muy curioso escucharle comparar, en una rueda de prensa, los premios de la Academia con el fútbol, argumentando que no podía incomodarle menos la competencia y dándole más importancia a la diversidad, al sentir ella y el resto de su equipo que hicieron un film distinto y especial.







En ese sentido pueden sentirse orgullosos. "Toni Erdmann" es una película entrañablemente rara, genuina y que desborda autenticidad. Narra la historia de un hombre llamado Winfred que decide visitar a su hija Inés, quien se encuentra trabajando para una importante empresa alemana en Budapest, Rumania. Se cuela de imprevisto en está meticulosa y tan contraria a la suya, vida de su hija. ÉL está completamente seguro de que ella ha perdido el sentido del humor y que es infeliz, yo que lo lleva (por desesperación) a crear este personaje de Toni Erdmann a lo Larry David o Michael Scott y a la película en "accidentalmente" una comedia fantástica.

Si algo hay que dar por hecho es la importancia otorgada por la directora, hacia sus actores. Alemania, país en donde se le invierte 3% del presupuesto nacional a la cultura (en comparación, España solo el 0.7%) no sorprende la enorme cultura que existe en relación al teatro, y tampoco lo hace que la mayoría de sus actores lo manejen a la vez que el cine. Lo comento por el reparto: Sandra Hüller, Peter Simonischek, Trystan Pütter, entre otros. Todos con experiencia en las dos artes. Y con razón. Tomas largas, tensas, en las que los actores tuvieron que hacerse dueños del momento. Se me viene a la cabeza, por ejemplo, la hilarante escena de la fiesta nudista. Volviendo al casting, Hüller se devora la pantalla en sus escenas, en ese personaje nihilista y que puede parecer infeliz, pero al fin y al cabo ¿Qué es la felicidad, vivir con tu esposo millonario y tener un montón de hijos? Inés, sigue teniendo libertad en sus actos y lo ha logrado todo por mérito propio. Winfried/Toni es trabajo de  un veterano  pero monumental Simonischek,  podemos estar hablando de una de las actuaciones más destacadas del año.




"Creo que te permite decidir (la película), de que lado estar en la historia"
-Maren Ade

Comentó Maren Ade, igualmente —en la ya mencionada entrevista— que decidió filmar en Rumania para reflejar un poco esa diferencia entre Alemania y "el resto". Uno de los tantos países que son desprestigiados en la Unión Europea. Sin dejar de mencionar estas empresas grandes de naciones primermundistas y sus ejecutivos que suelen mirar por encima del hombro a las corporaciones en países en desarrollo. Todo ello sumado a  la investigación que admitió haber realizado sobre mujeres trabajando en ambientes históricamente dominados por hombres.

Todo esto deriva que "Toni Erdmann" se convierte en una propuesta alemana peculiar, se balancea entre el drama familiar y el humor absurdo, todo ello con una elegancia detrás de cámaras por parte de una directora que justifica tomarse tanto tiempo entre película. ¡¡¡¡Vivan los Dientes postizos!!!!